Lori Meyers convierte la Sala El Sol en el escenario de una nueva etapa con Disonancia


La banda granadina presentó su nuevo álbum en Madrid con un concierto íntimo que combinó nuevas composiciones, canciones emblemáticas y la energía que ha marcado su trayectoria dentro del indie nacional.


La Sala El Sol de Madrid acogió el pasado 13 de octubre una cita especial con Lori Meyers. La formación granadina regresó a la capital para presentar Disonancia, su nuevo trabajo discográfico, en un encuentro que permitió descubrir en directo las canciones de esta nueva etapa y reencontrarse con algunos de los temas más representativos de su carrera.

Lejos de los grandes escenarios y los recintos multitudinarios, la banda apostó por un formato cercano que favoreció la conexión con los asistentes. La velada, enmarcada en la programación de Vibra Mahou, reunió a profesionales de la industria musical, representantes de la prensa, seguidores e invitados en torno a una de las formaciones más reconocibles del panorama alternativo español.


Una nueva etapa sin renunciar a su esencia

El concierto comenzó con «Hasta que llegaste», seguida de «En lo total», «Tus amigos» y «Destino», cuatro canciones que sirvieron para introducir al público en el universo sonoro de Disonancia. Desde los primeros compases, la actuación puso el foco en la evolución de un grupo que, después de varios años sin publicar un nuevo álbum de estudio, vuelve a situar sus composiciones en el centro de su propuesta.

El nuevo disco, octavo trabajo de estudio de Lori Meyers, llega cinco años después de Espacios infinitos y supone un nuevo capítulo en la trayectoria de la banda. En estas canciones conviven la identidad melódica que ha acompañado al grupo desde sus comienzos y la voluntad de explorar nuevos matices, manteniendo intacta su capacidad para construir estribillos reconocibles.

La presentación en una sala de dimensiones reducidas permitió apreciar de cerca esta transición. Las nuevas composiciones encontraron su espacio dentro de un repertorio que no necesitó grandes artificios para mantener la atención del público. La fuerza de las guitarras, el ritmo y las melodías volvieron a demostrar por qué Lori Meyers se ha consolidado como uno de los nombres fundamentales del indie español.

Los clásicos vuelven a tomar el protagonismo

A medida que avanzaba la noche, el repertorio fue abriendo paso a canciones que forman parte de la memoria musical de varias generaciones. «Tokio ya no nos quiere» marcó la entrada en una sucesión de temas conocidos, entre ellos «Sus nuevos zapatos», «Luces de neón» y «¿A-ha han vuelto?».

La respuesta de los asistentes evidenció el vínculo que la banda ha construido con su público a lo largo de los años. En una sala donde la distancia entre el escenario y los espectadores apenas existía, cada canción adquirió una dimensión especial, combinando la nostalgia de los temas más reconocibles con la curiosidad por escuchar el material inédito en directo.

La actuación avanzó así entre distintas etapas de su discografía, demostrando que la trayectoria de Lori Meyers no se sostiene únicamente sobre los recuerdos. Su propuesta continúa encontrando nuevas formas de conectar con los oyentes sin perder los elementos que han definido su personalidad musical.


«Malafollá», un cierre que pidió una canción más

En el tramo final llegaron algunos de los momentos más destacados de la velada. «El tiempo pasará», «Siempre brilla el sol» y «Hacerte volar» prepararon el terreno para «Malafollá», uno de los temas de su nuevo álbum, que terminó convirtiéndose en uno de los instantes más intensos de la actuación.

La canción llevó la energía del concierto a su punto álgido, con Noni acercándose al público en un gesto que reforzó el carácter cercano de la cita. La complicidad entre la banda y los asistentes terminó convirtiendo la presentación en algo más que una primera escucha de las nuevas composiciones: fue también una celebración compartida de su recorrido musical.

Cuando parecía que el concierto había llegado a su fin, la insistencia del público encontró respuesta. Lori Meyers regresó al escenario para interpretar «Emborracharme», uno de sus temas más emblemáticos y una elección que puso el broche final a la noche.

Un regreso que mira hacia delante

La presentación de Disonancia en Madrid dejó una imagen clara de la situación actual de Lori Meyers: una banda con una identidad consolidada, capaz de revisitar su pasado sin quedarse anclada en él y de presentar nuevas canciones ante un público que sigue dispuesto a acompañarla.

La Sala El Sol ofreció el contexto adecuado para descubrir esta nueva etapa desde la proximidad, sin la distancia que a menudo imponen los grandes recintos. El formato permitió que las canciones compartieran protagonismo con la conexión entre músicos y asistentes, en una noche marcada por la combinación de novedades y clásicos.

Con Disonancia, Lori Meyers abre un nuevo capítulo en una carrera que continúa avanzando entre la evolución sonora y el reconocimiento de sus raíces. La cita madrileña sirvió como primera toma de contacto con un álbum llamado a ocupar un lugar destacado en su repertorio y dejó patente que, después de más de dos décadas de trayectoria, la banda granadina todavía tiene nuevas historias que contar sobre el escenario.


María Blázquez

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