Éxito total de Miss Caffeína en La Riviera con todo vendido desde hace meses

Una vez más Miss Caffeína nos vuelve a enamorar en La Riviera con un show espectacular 

Mahou lleva a Miss Caffeina de gira por toda España con sus conciertos de “Vibra Mahou” y la parada en la capital se torna en una experiencia inolvidable para el público. 

No es novedad para nadie que Miss Caffeina es un grupo de esos que te hacen cantar y bailar hasta quedarte sin voz y tener dolor de pies, pero la banda no dudó en demostrarlo una vez más el pasado 9 de Mayo en La Riviera durante dos intensas horas de concierto.


A las 20.00 en punto salía al escenario Camilo VII, la banda mexicana emergente por la que Mahou y Miss Caffeina han apostado para telonearlos en la gira. Un pop ligero de guitarras y sintetizadores calentaba el ambiente y animaba a los primeros fans presentes entre el público.

Tras una pausa entre ambos grupos en la que la Riviera se llenaba cada vez más demostrando lo que significa asistir a un concierto Sold Out, los missca salieron al escenario, no sin antes hacerse un poco de rogar para hypear al público. 

La característica melodía inicial de Oh Long Johnson comenzó a salir por los altavoces mientras la banda se presentaba ante el público y Alberto, el cantante, comenzaba a cantar sin mostrarse, apareciendo en el escenario a la vez que llegaba el estribillo de la canción y provocando una oleada de vítores y aplausos.

El concierto empezó fuerte con uno de los temas más característicos del nuevo disco de la banda, sacado en marzo y del mismo nombre que la canción en cuestión. En la gira Vibra Mahou, Miss Caffeina presenta Oh Long Johnson, tocando estas nuevas canciones por primera vez en escenarios de todo el país, llevando a todos los rincones de España su trabajo más arriesgado y dejando huella con su nuevo sonido indie pop (en su línea, pero al mismo tiempo muy alejado de la misma).



A pesar de todo esto, la segunda canción supuso un viaje en el tiempo a 2013, pues Hielo T fue uno de los primeros éxitos de la banda y se encuentra en su disco De Polvo y Flores, aunque todo esto sin dejar de lado Detroit con temas como El Rescate y Desierto.

El concierto transcurría con la banda llena de energía y las 2.000 personas del público vibrando con ellos, todo acompañado con un característico decorado compuesto por luces de neón que cambiaban de color y bailaban al ritmo de la música, creando un ambiente alegre y fresco, muy acorde con las canciones que acompañaban. 


Pero no todo fueron risas y fiesta, también hubo cabida para baladas y canciones más emotivas, como uno de los temas del nuevo disco más aclamado por el público,
Reina, o los clásicos de la banda, Eres Agua y Átomos Dispersos, que Alberto aseguró que “nunca tocaban porque pensaban que no gustaba, hasta que se dieron cuenta de que era siempre muy pedida y esperada.” 

Aunque el sonido generalizado de Miss Caffeina no es particularmente lento ni apagado (ni mucho menos), no fallaron en darle al concierto su pequeño pero intenso momento emotivo, en el que la gente se abrazaba entre el público y movía las manos en sintonía.



Miss Caffeina continuó el espectáculo alternando temas de Oh Long Johnson con clásicos, que aunque eran más conocidos por el público, no eran los únicos que recibían aclamaciones y aplausos generosos.

La mayoría de singles célebres de la banda llegaron durante la segunda mitad del concierto, acabando de animar al público y poniendo el broche final de la noche con canciones más que aclamadas como Oh! Sana y por supuesto, el éxito rotundo de la banda, Mira Cómo Vuelo, de la que hicieron una versión larga y animada pero también con su punto emotivo. La banda no dudó en dar mil veces las gracias al público por la entrega y por llenar la sala.

Antes de finalizar el show, Miss Caffeina sorprendió a todos los asistentes con una cañera versión de Freed From Desire, de Gala, que el público bailaba como loco casi como si estuviera en la discoteca, para pasar después a la última canción; Cola de Pez - Fuego, con la que los fanáticos acabaron de volverse locos y, aunque nadie quería que el concierto llegara a su fin, fue la elección perfecta para el disfrute hasta el final.

Toda la Riviera se divertía y lo daba todo, incluso las personas al fondo de la sala (las que suelen quedarse de brazos cruzados) bailaban y saltaban, hipnotizadas por la magia que Miss Caffeina hicieron en el escenario esa noche. 

Ana López

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